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Evaluación de las Actividades Formativas.

Para evaluar estas Actividades Formativas diferenciamos lo que ve la empresa y lo que ve el docente, por ello la empresa valora la realización de la Actividad y el centro docente debe evaluar lo que aporta en términos de Resultados de Aprendizaje a la formación del alumnado.

Para realizar la evaluación de una actividad, debemos identificar no la Actividad sino la formación que hay detrás, y eso corresponde al profesorado responsable de impartir cada uno de los módulos profesionales.

Un ejemplo.

Supongamos que a lo largo de una jornada de formación en la empresa uno de nuestros alumnos ha realizado durante dos horas la actividad formativa AF06. Esa actividad está definida con las siguientes concreciones:

  • AF06-C1. Asociada al MP01 (RA1, RA2, RA6, RA8).
  • AF06-C2. Asociada al MP05 (RA1) y MP06 (RA5, RA6)
  • AF06-C2. Asociada al MP01 (RA1, RA2, RA6, RA8), MP08 (RA2) y MP9 (RA4).

El tutor laboral debe haber asesorado y guiado al alumno en la realización de la tarea y en vista a eso valora cada uno de los descriptores fijados para cada una de las concreciones:

  • Descriptor 1. Correspondiente a la AF06-C1.
  • Descriptor 2. Correspondiente a la AF06-C1.
  • Descriptor 3. Correspondiente a la AF06-C2.
  • Descriptor 4. Correspondiente a la AF06-C3.
  • Descriptor 5. Correspondiente a la AF06-C3.
  • Descriptor 6. Correspondiente a la AF06-C3.

El tutor laboral hace las correspondientes anotaciones en la ficha de la actividad sobre su realización en esa fecha, valora cada uno de los descriptores y hace además una valoración global de la Actividad Formativa, que debe ser coherente con la valoración de los descriptores. Es importante que estas fichas de trabajo se adjunten al informe final de seguimiento.